2008 - LXXV ANIVERSARIO DE LA SUBIDA
Y llegó 2008, y con él el LXXV Aniversario de la Subida de Nuestra Asunción Gloriosa al Trono de su Retablo Mayor, acto que comenzó en 1933 gracias a las mujeres que formaban la junta de gobierno de entonces (Asunción Arias, Pastora Morejón, Matilde Pérez, Paz Baquero, Lola Naranjo, Manolita la de la Cruz, Lola López o Angelita Arias) junto con el mártir asuncionista Padre Arias y D. José Arias Olavarrieta y que hicieron posible que pudiéramos ver esa ascensión de Nuestra Madre hasta los Cielos donde su Hijo la espera.
Así, además de los actos que se celebraron durante todo el año, la Fiesta de la Subida revistió un carácter especial. Especialmente celebrado fue el sábado, cuando se recuperó la «ofrenda del romerito» al Simpecado en el porche de la iglesia del Señor de San Bartolomé. Por la noche salió el Santo Rosario presidido por el Simpecado Fundacional entronizado en la Carreta de Plata. Al llegar a la Plaza del Llano, el Rosario se convirtió en una gran algarabía y una gran multitud se arremolinó junto a la Carreta, presidida por un cortejo de caballista, para acompañarla por nuevas calles de su pueblo resultando muy especial el paso por la Calzá, ya que, al paso de nuestra Carreta, se iban encendiendo antorchas que la iluminaron por toda esta avenida.
El día grande de esta semana, el Día de la Subida, debería haber comenzado con una Pontifical en la Plaza del Llano que hubo que trasladar a San Bartolomé por motivos climatológicos. Al llegar el Simpecado al Real de la Alameda se situó en la capilla efímera diseñada para tal efecto y volvía a salir por la tarde despidiéndose de todas las casetas, una por una. Y a las 12 de la noche se volvió a producir el milagro de ver a la Asunción Gloriosa elevarse hasta el trono de su retablo mayor privilegia perpetuo.