1950: Proclamación del Dogma de la Asunción

Tras una ansiada y larga espera, en el Año Santo de 1950 S.S. el papa Pío XII proclamó el Dogma de la Asunción. En Cantillana, pueblo mariano y asuncionista por antonomasia, el júbilo estalló desde el momento mismo en que se conoció la intención del santo padre de proclamar el Dogma. Así, esta Hermandad, organizó para celebrarlo Función Solemne, Te Deum, Santo Rosario por las calles de Cantillana, Solemne Triduo y Función de comunión general. A todos estos actos acudió el pueblo en masa y las principales autoridades. 

Como broche a las celebraciones se pensó en efectuar, por primera vez en la historia, procesión extraordinaria con la milagrosa imagen de Nuestra Señora de la Asunción. Realizados los trámites pertinentes, la salida se fijó el día 3 de diciembre.

Aunque en principio se pensó en que la procesión fuese de día para que los rayos del sol bañasen la milagrosa imagen, lo cierto es que finalmente no se quiso romper la tradición de la salida al atardecer, fijándose la misma sobre las 7 de la tarde.

Amaneció el día amenazando agua, pero las súplicas de los hijos de Cantillana fueron escuchadas y, cuando la Asunción Gloriosa fue subida al paso y enjoyada, un rayo de luz rompió las nubes, pudiendo realizarse la salida sin problema alguno.

Para la ocasión, le paso se exornó por primera vez con claveles blancos, toda vez que también se formó cortejo por primera vez, del que formó parte el Ayuntamiento de Cantillana al completo. Llegado a la plaza del Llano, se entonó el himno asuncionista, retornando a la parroquia asuncionista sobre las once de la noche.

Como fin a la maravillosa jornada, un coro de campanilleros recorrió las calles del pueblo.

Es anecdótico que, caída ya la madrugada, la lluvia, que nos esperaba a estas alturas, hizo acto de presencia de forma abundante, siendo conocida esta agua que vino a paliar la sequía que atravesaba la comarca como «el agua asuncionista».